«¿Por qué caminar? Porque nunca algo tan sencillo me hizo sentir tan vivo.» Ignacio Dean. Libre y Salvaje
Allá por el 2009, a mis 21 añitos, realicé mi primer Camino de Santiago, un tramo que duró una semana por el Camino Francés. Lo realicé con mi hermana para probar la experiencia que ya había sido sonada en nuestra familia años atrás.
A la vuelta había sido picada por el bicho del camino… no podía parar de pensar en esos días y en lo que habían supuesto para mí. Desde entonces me considero una adicta al camino y peregrina de corazón. Dos años después volví a realizar otro tramo, pero esta vez del Camino Primitivo, con más ilusión todavía. Tiempo después vino otro y otro y con cada uno sus historias diferentes, sus pueblos, ciudades y lugares mágicos, personas de todas partes del mundo, sus grandes descubrimientos y sus reflexiones.
Hoy ya se cumple más de una década desde el primero y con ella numerosas veces que me he lanzado a hacerlo por distintos tramos y épocas del año y en cada una de ellas me he venido con un aprendizaje que incorporo a la «vida real»; ya forma parte de mi vida y es una costumbre para mí. Intento no llenar la casa de vieiras, pero sí cada año salir a caminar unos días a recargar las pilas…ya sabemos que se desgastan los pies, pero la cabeza se renueva.
Viajar andando, lento, apreciando cada momento como si fuese lo más importante y único, conocer tu cuerpo en otras circunstancias y situaciones a las que estamos acostumbrados, distorsionar el tiempo y vivir las horas como días o simplemente vivir sin horarios, conocer rincones que se convierten en postales estando de paso, la extraña y bonita relación de que un desconocido pase a ser tu mayor apoyo, compartir, viajar con tus pensamientos o con cualquier ser que se cruce en tu camino (incluidas las lagartijas), son experiencias que te llevas en la mochila para siempre.
No solo lo adoro por todas las cosas que me aporta, sino también porque es una increíble manera de conocer a fondo España y sus entrañas, de momento he andado poco camino fuera, sólo de momento 😛
Como enamorada de estas experiencias surgió hace unos años la idea de crear un blog que se llamaría Se hace camino al andar para contar mis experiencias, consejos, historias y leyendas del camino… es por eso por lo que para mí es una parte muy especial a la que le quiero dedicar su espacio y empezar a revivir de nuevo estas historias además de plasmar todo lo que sepa para ayudar y aportar a todo aquel que se anime a esta gran aventura y seguir aprendiendo de otros peregrinos.
¿Caminas conmigo?

